DESDE MUY LEJOS.... (Mohamed Sibari)


Desde muy lejos
desde muy lejos,
y a escondidas...
la admiraba;
máxime cuando ante Dios
se arrodillaba y se postraba.




Mis ojos un hontar de lagrimas 
sobre mis mejillas derramaban.
Cuando  sus manos elevadas 
y sus ojos negros mirando las estrellas 
y su Creador en asuras pidiendo al Señor 
para todo el mundo lo mejor 
olvidándose de ella.

Sus nocturnos Salmos y su candor y sufí melancolía 
iluminaban las paredes de alcoba muy temprano 
cuando despertaba el día.

Su alma, 
su alma Virgen a todo su cuerpo cubría
las babuchas y chilaba, el suelo y el Cielo la bendecía 
por donde pasaban.

Al entrar a la Medina para ir a rezar 
un extraño resplandor como Luz Mariana 
la acompañaba hasta la puerta de la Gran Mezquita
cada noche y cada mañana...