Al igual que el hombre, su mirada,
tiene carnet de identidad...,
y está en el alma.
Una mirada…
es capaz de expresar lo que la palabra, en ocasiones,
no puede pronunciar.
Llegar a lo más profundo a lo prohibido,
cambiar el curso de una vida y, sin pedir permiso.
Una Mirada, nos puede arrastrar a las más bajas pasiones,
a las más cálidas sensaciones,
así es… Mirar.
Los flujos de la fantasía, recorren los caminos que el viento deja la pasar,
para que la imaginación del poeta a otros,
se lo pueda contar.
Una Mirada,
puede no olvidarse jamás
y de una mirada, os vengo a hablar.
Y ella le dijo a él…
Es tarde para estar aquí,
por qué, no vamos a la cama? y te cuento cómo hiciste,
para tenerme tan, enamorada.
Fue una bonita mañana…
nos cruzamos en un saluda, complaciendo la intención, de quien nos iba a presentar.
Al mirarte descubrí… tu mirar.
Esa fue la red, con la que me robaste,
de las aguas de mi bravo mar
y como sirena sin agua, no pude escapar.
El brillo de tus ojos…,
fue la pluma que mi cuerpo dibujo,
haciendo brotar de él, la lujuria y la provocación.
El azul de sus aguas?
me sorbió,
y de ellas soy presa,
de ellas…, y de tu amor.
Ya ves!
aún siento como nuevo aquel viejo sentir,
porque sigue siendo
...tu mirada,
lo mejor de mi existir.
Cada vez que me miras amanece otra vez,
eres dulce, profundo,
bravo a la vez!.
Por ello me pierdo en tus adentros
como si niña, volviera a ser.
Tu incansable remover me confunde y me lleva a la desazón,
pero necesito que me robes lo poquito que me queda,
y seguir siendo presa,
Me miras a los ojos,
me observas sin cesar,
qué quieres?
qué buscas…?
que tan hondo está!!
Ya ves!
sigo aquí,
mirando tu mirar…
que me transporta, a lo más profundo de los océanos,
de donde un día me robaste,
para poderme enamorar.
Pero ahora…
ahora que estamos aquí,
de confidencias en nuestra cama,
juntitos no mas.
Quiero que sepas… que me gusta estar
en la playa de tus emociones,
y después de repente…sentirme en alta mar!
La aventura de tus ojos, no quiero disipar,
ni de tus aguas escapar
porque es…, como fundirme en una nube
y envuelta en ella, los cielos surcar!!
Por qué apearme de una estrella fugaz?,
si por más años que pasen… siempre,
siempre, veré, su luz pasar
Comprendes? querido mío…
Comprendes… cómo me supiste enamorar…
con una mirada…
sólo una mirada,
esta que me mira y siento…
la tuya, no más.
En el silencio de su alcohoba, él hablaba con sus soledades. Mientras, la cicuta de su cobardía le embriagaba y le robaba, su imaginada felicidad.
Ignoro qué me obliga a estar contigo.
Pero por ti,
me siento fuertemente atraído.
Me resulta tan sencillo quererte…
pero, no me sé explicar,
me resigno a mis soledades y me conformo con ser alguien…,
que viene y va.
Pregúntame lo que quieres,
Pregúntame…
¿Por qué?
Porqué…, no supe qué decir.
Pregúntame cuando no tengas a quién dirigirte
pero…,
pregúntame siempre a mi!!
Por casualidad…
tendrías un lugar en el alma
para que contigo, me pueda quedar?
Por casualidad…
no eres tu aquella que un día dijo…
tu mirada…es, un caudal!!!
Tendrían que pasar días y años para que yo de ti me olvidara.
Tendrían que pasar días y años para que un alma como la tuya yo encontrara.
Por favor…
Cuéntame lo que quieras.
Cuéntame…
cuéntame, hasta… si eres feliz!!
porque así podré disfrutar de lo que hubiera sido mío
y que mi cobardía, no me permitió vivir.
Siempre estará en mi recuerdo lo único que te supe dar,
aquella mirada.
aquella mirada que para ti dibuje.
Solo, me quedo aquí,
con mis recuerdos…,
en el olimpo de mis sueños donde cual Afrodita llegaste montada en el bello Pegaso,
y como un sueño, al despertar…
te deje marchar!
Y pasaron los días, los meses, ese tiempo extraño…
No debo alimentar mis ilusiones en las fuentes de mi fantasía, mientras,
mi cobardía me impide surcar los silencios con mi alegría.
Pero de repente, siempre ocurre de repente, todo ha cambiado.
Tú, con una mirada, has destruído la idílica historia que sólo existió en mi mente y ahora he comprendido
que, todo terminó!.
Y ahora querida…
Cuéntame…
cómo estuviste hoy, que no te pude ver…
que no te pude hablar.
Cuéntame…
cómo estuviste hoy…
que la oscuridad me embargó
porque aún no oí tu voz.
Cuéntame…
cómo estuviste hoy…
que sólo tu recuerdo pude tocar.
Sabes cuán profunda soledad infringe, en mí, tu ausencia?
Abrumado me siento ante tu poder mientras el miedo, me atropella.
Tus lances me acorralan, no sé cómo de ellos, escapar.
no tengo palabras que decir, no tengo voz para contestar.
Tu elocuencia me provoca y mi interior se azara, ante mi propia historia.
Siento, que buscas una respuesta que dé rienda suelta a mí poder,
y me libere de esta soga que un día, a mi cuello, me deje poner.
Siento rabia y vergüenza,
porque en mi supiste ver,
cómo la serpiente de la cobardía me envolvía cuando al mirarte
yo sabía que jamás… te podría tener.
Espera un momento… lo justo, para que te pueda explicar,
cómo fue aquel instante en el que me convertí en tu presa y aun de ti…,
no pude escapar.
Deja que te cuente…
deja que te diga…
cómo corría aquella mañana en la que me sedujo tu alegría.
La inseguridad siempre reinó en mí.
El miedo nunca me dejo avanzar y del amor, je! del amor…
qué te voy… a contar!!?
Mi vacío, seguía siendo el sentimiento
que abría y cerraba las jornadas de mi vida,
al igual que ese café, que nos permite perder el sueño…
y recobrar el día.
De nuevo corrían las doce y con ellas se anunciaba
que aun faltaba un trecho para terminar…, otra, de mil jornadas.
El día anunciaba su zenit y todo seguía…
invariablemente indiferente.
Mi eterno día a día giraba a la espera de que la ilusión se alojara en mí.
quería un milagro que me permitiera…
renacer de ese aliento de vacío,
en el que siempre viví.
Necesitaba embriagarme de luz y de repente,
siempre ocurre...
de repente.
apareciste tú!
Llegabas a mi encuentro de forma insospechada
y acompañada de alguien, con quien yo en ocasiones,
me entretenía en grata conversación… Recuerdas?
Como una locura instantánea… un torbellino se apoderó de mí.
Una fuerza irrefrenable se agarró a mi alma y me apresó de tal manera,
que convirtió mi vació en plenitud.
Cuando… al mirarte,
mientras avanzabas,
sonriente… desconocida,
y… en compañía de quien a conocerte, me invitaría.
En ese momento, lancé un silencioso requiebro de bienvenida a tus ojos,
el que antes, había instalado en, mi mirada,
esa, de la que tantas veces tus silencios me hablan.
Y llegó a mis oídos el sordo eco de aquella voz amiga que al aire parecía que hablaba, hasta que comprendí
que se dirigía a mí:
-Vaya se te saluda!
permíteme que te presente…
Que me presentes… y qué me importa su gracia?,
sólo sé que por fin llegó a mi vida mi alma.
Pero… cómo no escuchar además, el deleite de su voz,
por lo que sin dejarte de mirar exclamé…
- Es un placer conocerte –
Y un arrebato interno ME convirtió,
en presa, de tu amor.
Y ahora,
ahora que pasó el tiempo y que en mis brazos te soñé tener…
dices,
que de mi vida te vas?
No me lo puedo creer!!
Dices que te vas…?
que te alejas de mi?
Sabes que te quiero, sabes… cuán loco estoy por ti.
Pero el monstruo del miedo se agazapó a mi garganta
y nunca pude por más que quise darte…
lo que tú, me diste aquella mañana.
La rabia y el desespero se apresaron de mí.
Pero… fui yo quien se balanceó en mis mañanas.
soy yo quien, ya casi… no te tiene.
yo soy quien siente,
que el tiempo muere.
Quisiera correr, gritar, decirte… por Dios niña dónde vas?
no ves que te llevas mi alma, mi vida, mi respirar!!!
que vacío tan frío me estás haciendo sentir,
tantas veces como te tuve y nunca te pude decir,
que fuiste y eres lo más grande que llegó a mí existir.
Por ello, en mi alma siempre vivirá aquella MIRADA, aquella MIRADA que sólo cree para ti,
para que vieras reflejado en mis ojos lo que de ti recibí, lo que desde ahora no tendré,
porque el dragón del miedo como siempre, se bebió,
todo,
lo que vive en mi ser.
Buscaré en el recuerdo de tus ojos como si de un espejo se tratara,
aquellos momentos en los que de pronto…,
te encontré una mañana…
Una mañana de abril, en la que tú llegabas,
y al fin!
nuestras almas se unieron en… UNA MIRADA,
la…, que yo cree para ti.
Y en mi desespero te digo a ti, silencio, que me la vinieron a llevar!
Eros llegó, y lanzó contra mi pecho una flecha ungida en un fluido llamado, Abandono...
Fue tan certero el disparo que los fantasmas de la noche me han venido a contar, que ella, viaja en un tren.
En el tren de una nueva ilusión
Y dices que le quieres….?
Entonces… debo liberarte de lo que aquel día te entregue,
debo recobrar… mi mirada.
la devolveré a mí ser,
la depositaré en el cofre, en el que guardo mi tiempo y de noche…
la acariciaré.
Fue lo único que de mi disfrutaste
la única… que acarició tu piel.
Se que mi tiempo expira, la noche de los tiempos, se lo vino… a mi sueño a contar.
Ya siento noche como te acercas
y que de la muerte de mi amor,
me vienes a hablar…